CUANDO TODO VIVÍA EN VOS
La noche se lavó la cara
con un chaparrón pasajero
para q su piel d luna
brille aún mas terso,
su maqillaje d cosmos
y los bichitos d estrellas
titilen sus rayitos plateados
como hebras d purpurina
entramadas con tu pelo.
Un vendedor d flores
va sembrando ángeles
entre semáforos y pétalos
en el húmedo asfalto
d las calles lloviznadas
y entre baldosas q reflejan
un turbio arder d marqesinas;
nos ayudan a tejer
al compás d nuestros pasos
un crochet d anhelos
q aún no imaginamos,
pues caminando junto a vos
lo muerto se hace vivo.
Pompas d ásteres virtuales
como puntas d alfileres
picotean los mundos paralelos
a nuestro alrededor,
dejando trazas invisibles
d difuminados colores,
como gotas d témpera
en un vaso de pintor.
Muchos versos parecidos
-y aún mas cursis q éste-
te escribí décadas atrás,
cuando la poesía me latía
sin despertarme todavía,
y mi cerebro hervía abotagado
en electrofágicos potajes
d fórmulas transistoriales,
como corrientes emisor-base
o factor Q d ganancia
del flujo electromagnético,
o el valor d la impedancia;
y ¡amplificadores operacionales!
q jamás llegué a entender
qé demonios eran.
Hoy q el agua llena mis venas
mi deseo es q estuvieras aqí,
pero los ángeles se cristalizaron
cuando Enoc te cosechó,
y sus billones d fragmentos
coronan el confín del universo
x la explosión d mi impotencia
q me clavó una radio apagada
en mi congoja desesperada
x éste devenir irremendable;
mi partido se está acabando
y voy perdiendo x goleada
y no tengo ni a Messi,
ni al Tata ni a Valdano
q puedan ilusionarme un milagro.
(23/12/24 - 1:30)
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