A LOS MARTILLAZOS
Oigo a un poeta recitar su propia obra,
pero oigo a un niño d primaria cantando d memoria
la tabla d multiplicar con la cadencia monótona
d una primitiva cantilena en tono d zozobra;
sólo importa el golpe, el tiempo, la letanía,
no importa si hay q sacrificar la frase o la idea;
el hachazo del ritmo cae donde yo qiero q sea
amputando brazos y piernas a la lírica armonía.
Oigo a un vate recitando su alma poética
pero es un murmullo para ahuyentar a Binoyaqia;*
insulsos y aburridos mantras con acentos en la logoomaqia.
No logro escuchar a Erato sino una declamación escénica.
Oigo a un poeta recitar el fruto d su lirismo
y lo veo mascando delectado la acritud d la cáscara
escupiendo el jugo detrás d la Taliesca máscara *
q fermenta sus alcoholes d insípido ausentismo.
Escucho alguien q escribe y parace q qiere hablar,
tal vez le cante a la magia d un mundo hermoso,
tal vez llore los estigmas d un amor morboso,
pero no oigo a la Poesía, sólo el rutinario martillar.
(15/4/25 -17:45)
* Binoyaqia; (mitol. budista) ente o genio maligno q se dedica a interrumpir la capacidad d concentración del q desea rezar o meditar.
* taliesca: referente a Talía, musa d la comedia teatral.
No hay comentarios:
Publicar un comentario